Mostrando entradas con la etiqueta hécate. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hécate. Mostrar todas las entradas

Ávidamente seductoras

Hijas de Hécate: las Empusas. Tienen ancas de asno y cascos de latón. Toman las formas de perras, vacas y doncellas, de esta última se acuestan con viajeros y los succionan. Se las espanta con insultos.

Empusa pennata [itd. Wikimedia Commons]

Más huesos

Por otro lado, Dioniso tumba a Eurito, Hécate quema a Cliti, Hefesto escalda a Mimante, Hermes con el yelmo de Hades derrota a Hipólito, Ártemis a Gratión, y Atenea aplasta al lascivo Palante (1). Las Parcas también hacen lo suyo y destrozan a Agrio y Toante batiendo sus almireces. Siendo siempre Heracles el que asesta el golpe final.

Almirez de bronce [itd. Wikimedia Commons]

Giant de Francisco de Goya y Lucientes [itd. The Metropolitan Museum of Art]

__________ (1) Palante es Palas

ETIQUETAS OUT: DE LUCHAR, DE MATAR, MITOS, ORFEBRERÍA

Las amables

Hécate es la diosa de las brujas, concede y niega favores a los hombres, tiene tres cuerpos y tres cabezas; león, perro y yegua. Es invocada en el cruce de tres caminos.
Las Erinias (2), o Furias para los latinos, representan la venganza en forma de remordimiento o culpa. Especialmente velan por las ofensas contra Hestia; es decir, contra el hogar y la hospitalidad. Son viejas, con cabeza de perro y cuerpos negros como el carbón, alas de murciélagos, y ojos inyectados de sangre. Cuentan con látigos rematados en metal.

Dibujo de Hécate [itd. British Museum]

Detalle de la representación del encuentro de Dante y las Erinias, de Domenico Mastroianni [itd. Alinari]

____________ (1) Algunos mitógrafos aseguran que las Erinias era una representación más de la diosa Hécate. (2) Dice Graves que las Erinias no eran más que la representación en tres de la misma diosa Hécate.

Mapa del infierno

Los muertos descienden al infierno, inframundo, mundo subterráneo o Tártaro donde son recogidos a orillas del río Estigia por el barquero Caronte, quien reclama la moneda que los deudos suelen colocar bajo la lengua del cadáver. Siendo así, los conduce hasta Asfódelos donde deben esperar a ser juzgados.
El perro Cerbero los escolta por el Érebo camino a los Tres Jueces quienes deciden, según la vida que han llevado en la tierra, si merecen seguir vagando en Asfódelos, pasar a la sala de castigos del Tártaro o disfrutar de la eternidad en los campos Elíseos.
Dicho proceso es observado por Hades, Perséfone, Hécate y Erinias.

Vue des Enfers de Jacques-Gabriel Huquier [itd. Musée de France]

Mapa del infierno

Mujer luna

NuevaLlenaMenguante
PrimaveraVeranoInvierno
AireTierra o marDebajo de la tierra
SeleneAfroditaHécate
DoncellaNinfa o núbil Vieja

The Moon Woman de Jackson Pollock [itd. Guggenheim, New York]

Los favores de la luna.

La luna que es el mismo capricho, miró por la ventana mientras estabas durmiendo en tu cuna y pensó: "Aquella niña me gusta". Y bajó ligera su escalera de nubes y pasó sin hacer ruido a través de los cristales. Luego se tendió sobre ti con el delicado cariño de una madre, y depositó su colorido en tu rostro. Por ello las niñas de tus ojos han quedado verdes, y tus mejillas extraordinariamente pálidas. Fue al contemplar este visitante cuando tus ojos se agrandaron tanto; y te cogió tan afectuosamente del cuello que, para siempre, te quedaron ganas de echar a llorar. Sin embargo, en la expansión de tu alegría, la luna llenaba toda la habitación como un ambiente fosfórico, como un veneno luminoso; y toda aquella luz viva pensaba y decía: "Sufrirás eternamente la influencia de mi beso. Serás hermosa a mi manera. Querrás cuanto quierro y cuanto me quiere: el agua, las nubes, el silencio y la noche; el mar verde e inmenso; el agua informe multiforme; el lugar donde no estés; el amante a quien no conocerás; las flores monstruosas; los perfumes que hacen delirar; los gatos que se pasman encima de los pianos y que gimen como mujeres, con voz ronca y dulce. Y te querrán mis amantes, te cortejarán mis cortesanos. Serás la reina de los hombres de ojos verdes de quien también apreté el cuello con mis caricias nocturas; de aquellos que quieren el mar, el mar inmenso, tumultoso y verde, el agua informe multiforme, el lugar donde no están, a la mujer a la que no conocen, las flores siniestras que parecen los incensarios de una religión desconocida, los perfumes que perturban la voluntad, y los animales salvajes y voluptuosos que simbolizan su locura". Por esa razón, querida niña maldita y mimada, ahora estoy tendido a tus pies, buscando en toda tu persona el reflejo de la temible divinidad, de la madrina fatídica, de la envenenadora nodriza de todos los lunáticos.

Pequeños poemas en prosa de Charles Baudelaire (Icaria Editorial, 1975)

Tristezas de la luna

Esta noche la luna sueña con más pereza, Cual si fuera una bella hundida entre cojines Que acaricia con mano discreta y ligerísima, Antes de adormecerse, el contorno del seno.

Sobre el dorso de seda de deslizantes nubes, Moribunda, se entrega a prolongados éxtasis, Y pasea su mirada sobre visiones blancas, Que ascienden al azul igual que floraciones.

Cuando sobre este globo, con languidez ociosa, Ella deja rodar una furtiva lágrima, Un piadoso poeta, enemigo del sueño,

De su mano en el hueco, coge la fría gota como un fragmento de ópalo de irisados reflejos. Y la guarda en su pecho, lejos del sol voraz.

Las flores de mal de Charles Baudelaire (Alianza Editorial, 2003)

Related Posts with Thumbnails