Para la boda (2) de Pirítoo y Hipodamía, o Deidamía, invitan a todos los dioses menos a Ares y Éride, por malcriados (3)
Por razones de espacio acomodan a los Centauros a la sombra de una enorme cueva donde, por ignorancia, toman vino sin mezclarlo con agua. Tal es la borrachera que cuando la novia se acerca a saludarles Eurito se la despacha arrastrándola de los pelos primero, y montándola lascivamente después. Los otros Centauros también consiguen sus respectivos revolcones (4). A chicos y chicas, por supuesto.
Hasta que Pirítoo, Teseo (5) y los Lapitas ponen orden.
Centaur Dancing de Pablo Picasso
[itd. MOMA]
El rapto de Deidamia, o Lapitas y centauros de Pedro Pablo Rubens
[itd. Museo del Prado]
Le Lapithe et le Centaure ou Thésée et le centaure Biénor
de Antoine-Louis Barye, Francia
[itd. art-gm.com]
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(1) No sé qué título poner a este post
(2) La boda será motivo de reencuentro para Teseo y Heracles.
(3) Dicen que el desaire por aquel desaguisado no convence a Ares ni Éride, por lo que su venganza será lo que aquí ocurre con los Centauros.
(4) Los Centauros alancean toros, y los Lapitas fanfarronean, etimológicamente.
(5) Su paraninfo.
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