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Tonta, malévola y perezosa (1)

Antes de encadenarlo Zeus intenta otro tipo de castigo con Prometeo. Manda a Hefesto hacer una mujer hermosísima y que los Cuatro Vientos le infundan vida: Pandora. Se la ofrece a Epimeteo que, en un primer momento, advertido de los "regalos" de Zeus, la rechaza gentilmente; empero, cuando ve a su hermano castigado en el Caúcaso, asustado, corre a casarse con Pandora.
De pura curiosa, Pandora destapa una ánfora que Prometeo encarga a su hermano y donde, esforzadamente, encierra todos los males que al hombre aquejan. A saber: trabajo, vejez, enfermedad, locura, vicio y pasión. Sólo la esperanza con sus embustes evita el suicidio masivo.

Pandora de Odilon Redon [itd. The Metropolitan Museum]

Pandora (2) de Boris Vallejo [itd. Russian Paintings gallery]

Louise Brooks hace de Pandora en la película de Georg Wilhelm Pabst [itd. jordynpatton.blogspot.com y www.twolia.com respectivamente]

____________ (1) Dice Graves en sus comentarios que éste no es un mito sino una fábula antifeminista. (2) ¿Reforzando el prejuicio? ¿tonta blonda, blonda tonta?

Carbón en cañaheja

Prometeo es de los siete titanes el más inteligente - instruído por Atenea en arquitectura, astronomía, matemáticas, navegación, medicina, metalurgia y más - y el más astuto. Su astucia le permite prever la derrota de los Titanes por parte de los dioses y, sin reparos, luchar por estos últimos convenciendo de lo mismo a su hermano Epimeteo. Una vez es Zeus el burlado. Prometeo le engaña haciéndole escoger la comida de su preferencia entre dos sacos. De los cuales, en uno, sobrepone a todos los huesos del toro un apetecible pedazo de carne y grasa y, en el otro, a toda la carne y grasa cubre con el estómago del toro, la parte más repulsiva para los dioses. Zeus cae en la trampa y escoge el primer saco. Zeus responde contra los humanos privándoles del fuego y condenándoles a comer carne cruda.
Pero no pasa mucho tiempo para que Prometeo convenciera a Atenea de que lo haga entrar en secreto al Olimpo, donde enciende una antorcha con el carro ígneo del Sol y roba un carbón que entregará a los hombres.
Para Zeus fue demasiado. Montado en cólera encadena a Prometeo a las columnas del monte Cáucaso donde los buitres devoran eternamente su hígado que se reeconstruye cada noche con en el hielo. Justificará Zeus luego su desmesura diciendo que Atenea requirió sexualmente a Prometeo.

Prometheus Bound de Peter Paul Rubens [itd. Philadelphia Museum of Art]
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